HEMEROTECA   
  Local - FÚTBOL - 30/04/2008
La Segoviana vivió una de sus asambleas más tensas


Cosme Aranguren enseña un documento en uno de los momentos más tensos de la asamblea de la Segoviana que se celebró ayer por espacio de tres horas./ J.MARTÍN

Los socios reprocharon duramente la gestión de la junta directiva, y la comisión revisora de cuentas realizó una estimación de la deuda de la entidad, que cifra en 360.000 euros
Javier Martín - Segovia

La Gimnástica Segoviana vivió en la jornada de ayer una de las asambleas más tensas de su historia, en la que no faltaron los reproches, los insultos, los emplazamientos a verse en los juzgados para dirimir diferencias, y las “espantadas” sonoras, como la que protagonizó el socio Antonio Tapia, miembro de la comisión revisora de cuentas, que al grito de “¡sois unos piratas!” dirigido a la directiva del club, mostró su disconformidad con una de las decisiones de la asamblea que rectificaba una decisión tomada anteriormente, marchándose de la sala dando un buen portazo.

Alrededor de setenta socios se dieron cita en el salón de actos de la residencia Emperador Teodosio para tomar parte en una asamblea que se preveía tensa en sus tres horas de duración, ya que la sala debía abandonarse a las once de la noche. Y la paz duró exactamente dieciséis minutos o, lo que es lo mismo, tres puntos de los siete en los que consistía el orden del día.

El presidente de la entidad, José Soriano, realizó un somero balance de su gestión al frente de la Segoviana, afirmando que deportivamente se cumplieron las previsiones mínimas, pero no la premisa máxima de lograr el ascenso, mientras que en plano económico señaló que mientras que los dos primeros años fueron muy buenos, en el tercero comenzaron los problemas, que se han agudizado en esta cuarta temporada al frente del club por culpa de la recesión económica.

Y fue precisamente en el momento de entrar de lleno en el estado económico del club cuando las disensiones comenzaron a hacerse patentes. Cosme Aranguren, miembro de la comisión revisora de cuentas, leyó el demoledor informe de la comisión en la que señala entre otras cuestiones que en la documentación que se les entregó, “aparecen pagos efectuados sin la imputación de su correspondiente gasto, ni la deducción de su correspondiente impuesto. En cuanto a ingresos, aparecen cobros sin su correspondiente partida de ingreso, y aparecen ingresos duplicados”. De esta manera, la comisión decidió (aunque no era su función), realizar los ajustes y las comprobaciones necesarias para una correcta interpretación de las cuentas.

Y de esa interpretación que realizó la comisión revisora de cuentas resulta que existe una diferencia abismal entre los resultados que ofreció la directiva de las temporadas 2004/05 y 2005/06 con los que ofreció la asesoría externa en estas mismas temporadas, y aún mayor con los que ofrece la propia comisión, que cifró el resultado acumulado de las dos temporadas en unas pérdidas de 49.537’65 euros, que acumuladas a la deuda anterior del club a 30 de junio de 2006 (226.039’86 euros), harían un total de 275.577’51 euros al finalizar la temporada 2005/06.

Pero en lo referente a la deuda la comisión fue más allá, puesto que tras no poder fiscalizar la contabilidad del club en las campañas 2006/07 y 2007/08, la comisión realizó una estimación de la situación de la deuda al final de la presente temporada, la cual podría rondar los 360.000 euros, una cifra que se acerca mucho a los 378.062’58 euros de deuda que la junta directiva presentó a los socios, deuda que José Soriano dijo en su primera alocución a los socios que “no es ni mucho menos para temblar, porque las ha habido mayores”.

La comisión de cuentas realizó un estudio de la relación de la Segoviana con los directivos que a la vez son proveedores del club. Así, los miembros de la comisión indicaron a la asamblea el dinero que las empresas de los directivos había percibido de la Segoviana por los servicios de sus empresas, con especial incidencia en la empresa de publicidad, dirigida por el que fuera directivo de la entidad, Roberto de la Fuente, cuya liquidación al club por las temporadas 2004/05 y 2005/06 superó los 160.000 euros. La comisión señaló que la empresa de publicidad no había emitido a la Segoviana las correspondientes facturas, ni desde el club se habían fiscalizado las actuaciones de Matiz, lo que por lo tanto enmascararía los resultados reales del club “y oculta las verdaderas relaciones de los directivos-proveedores”.

Roberto de la Fuente calificó el informe de “sarta de mentiras, viciado y con información sesgada”, emplazando a Cosme Aranguren a que demostrara en el juzgado las acusaciones que se le realizaban en el informe. Aranguren respondió que “Matiz le ha dado el dinero al club cuando le ha dado la gana, cuando por contrato debía de cobrar el 30 de junio”.

Tras una serie de agrias acusaciones, el socio Jesús Tovar pidió la dimisión a la junta directiva, interpelando a Soriano que “si dimites no pasa nada, si no dimites vas a cerrar el club”. Pero la directiva hizo caso omiso de esa petición, como también lo hizo en primera instancia, aunque al final se avino a informar a los socios, cuando éstos le pidieron que nombrara a las empresas que se habían comprometido a apoyar al club económicamente y posteriormente no lo habían hecho.

Otro de los puntos álgidos del orden del día era la propuesta de la junta directiva a sus socios de realizar una derrama de 70 euros para abonar una nómina a la plantilla, teniendo como contraprestación la entrada gratis a el/los partido/s de play off que se jueguen en La Albuera, así como dos papeletas para el sorteo de La Vaca de la Sego.

No faltaron las voces discordantes, y tantas fueron que al final, tras una primera votación en la que se aprobó la derrama obligatoria, se pactó que la citada derrama fuera voluntaria, y el ingreso se hiciera en un número de cuenta determinado.

Cuando parecía que lo más difícil de la asamblea había pasado, en el punto de la convocatoria de elecciones y la confección del calendario electoral, la directiva de la Segoviana se dio de bruces con los estatutos del club en primera instancia, ya que éstos dejan muy tasados los casos en los que se pueden convocar elecciones antes del plazo, y en segunda los socios apercibieron que el club continúa sin aprobar sus presupuestos, por lo que se decidió que en un plazo máximo de un mes se celebre una nueva asamblea extraordinaria en la que la directiva presenten los presupuestos para ser aprobados por los socios, que decidirán también si modifican los estatutos para poder convocar las elecciones antes del plazo, y en caso afirmativo, poder convocarlas de manera inmediata.